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Las Escuelas de Dirección surgieron como
respuesta social a las necesidades de formación de profesionales
para promover, organizar y conducir las empresas.
La sociedad reconoce cumplidamente la función de las empresas
como creadoras de empleo, riqueza y potencialidades de todo orden.
En consonancia con esta función, la sociedad exige a los directivos
un elevado nivel de competencia, profesionalidad y responsabilidad,
en armonía con los valores e instituciones de la sociedad a
la que sirven. La formación de estos dirigentes de empresas
y organizaciones es una tarea social de primer orden.
Con este compromiso de dar respuesta corporativa a las exigencias
de calidad y servicio en la formación de directivos nace en
noviembre de 1989 la Asociación Española
de Escuelas de Dirección de Empresas, AEEDE, fundada
por algunas de las Escuelas de Dirección con más arraigo
y tradición en España. |
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